Mantenimiento de Pozos -Planes Eficientes

Ana Vílchez – Geocientífico Junior – GeoSoul Consulting

09/06/2020

Si estas leyendo este artículo, puede que alguna vez te preguntado lo siguiente:

A continuación serán respondidas estas y algunas otras preguntas relacionadas al mantenimiento de pozos de aguas subterráneas, pero antes, definiremos lo que realmente es el mantenimiento de pozos y algunos términos básicos para su aplicación.

Mantenimiento de Pozos

El mantenimiento de pozos involucra los procesos conjuntos de: inspección de las paredes del pozo, revisión y mantenimiento sistema de bombeo, limpieza de tuberías ciegas, ranuradas y rejillas, además de una prueba de bombeo, todo esto con la finalidad de garantizar la durabilidad y máxima eficiencia en el funcionamiento de los pozos de aguas subterráneas.

Dichas etapas básicas son ajustadas a las necesidades de cada pozo, mediante el diseño de un “Plan de mantenimiento”.

Diseño de Pozo de Aguas Subterráneas

Siendo más específicos, un pozo de aguas subterráneas está constituido por tuberías ciegas y tuberías ranuradas o rejillas, un sello sanitario de cemento con al menos 6m de profundidad y 5cm de grosor (Articulo 36, Decreto 2048, Gaceta 36.298 año 1997) , pared de grava e infraestructura; así como también el sistema de bombas, sumergido dentro del pozo y con controles en planta.

Para un pozo en funcionamiento, el mantenimiento debe ser un trabajo periódico y obligatorio, incluso existen leyes de control, como el Reglamento de la Ley de Aguas, Artículo 16 de la Gaceta 41.377 de la República Bolivariana de Venezuela, año 2018, que señala a los usuarios que aprovechan las aguas subterráneas, únicos responsables de realizar anualmente mantenimiento a los pozos, como medida preventiva.

¿Mantenimiento preventivo?

Si, el mantenimiento periódico en pozos que funcionan sin impedimentos mayores, es conocido como mantenimiento preventivo. Mientras que, el que se ejecuta en pozos que presentan alguna falla o disminución considerable de la eficiencia se le conoce como correctivo.

En ambos casos, las principales etapas que componen un plan de mantenimiento son:

A. Inspección

Consiste en el diagnóstico previo del estado del pozo y el sistema de bombas mediante la revisión directa, con el uso de telecámara y demás equipos.

En esta etapa se identifican posibles causas de problemas en el funcionamiento actual y futuro del pozo, como lo son:

Toda esta información permite establecer los pasos necesarios para realizar la limpieza del pozo, que es la segunda etapa.

B. Limpieza

En la limpieza se considera el tipo de incrustación: incrustaciones químicas, bio-incrustaciones e incrustaciones mecánicas y son aplicados los métodos adecuados para la eliminación de cada una de estas en el pozo, además de cualquier otro tipo de residuo en el sistema de bombas.

Un proceso de limpieza eficiente consta de una adecuada limpieza física y limpieza química del pozo, junto con la bomba, basada en el diagnóstico previo.

La limpieza física incluye el cepillado de las paredes del pozo y la utilización de aire o agua comprimida para extraer escombros y sedimentos. Un aspecto necesario para resaltar: la aplicación irresponsable de métodos de limpieza física como el uso de cerdas metálicas puede producir abrasión y un desgaste mucho mayor en las paredes del pozo, por lo que es recomendable la utilización de cepillos con cerdas sintéticas (con algunas excepciones).

La limpieza química, en cambio, se relaciona con la utilización de diversas sustancias desincrustantes para la eliminación de precipitados en la superficie interna del pozo. Estas pueden ser ácidos, agentes oxido-reductores, o algún tipo de sustancia desinfectante; que mediante diversas reacciones químicas permiten la disolución de los precipitados en el agua que luego es desalojada del pozo.

Inspección con Telecámara

La aplicación de los agentes químicos adecuados es un arte que requiere de conocimientos químicos y geoquímicos básicos, ya que, es dependiente de la composición del agua en el acuífero. La utilización de un agente inadecuado conlleva a la formación de otros precipitados indeseados durante la limpieza, e incluso contaminación del mismo, por lo que debe hacerse de forma responsable (y no obviarse).

Al culminar el arduo trabajo de limpieza es necesaria nuevamente la inspección que permita verificar la eliminación exitosa, total o mayoritaria de las incrustaciones, y la ausencia de mayores daños en la tubería antes de la última etapa, la prueba de bombeo.

C. Prueba de Bombeo

Finalmente, todo trabajo de mantenimiento incluye una prueba de bombeo con la que se evalúa el comportamiento del pozo, el efecto en el acuífero, el grado de evolución, y muchas otras variantes que describen el funcionamiento y eficiencia de dicho pozo.

Una prueba de bombeo es mucho más que la medición de la disminución el nivel del pozo o abatimiento, estos números describen muchos procesos que ocurren en el acuífero y definen que tan bien funciona un pozo en dicho sistema.

Prueba de Bombeo en pozo de agua subterránea

Como se ha tratado a lo largo de este artículo, el mantenimiento de pozos es un trabajo que requiere tanto de conocimientos teóricos como experiencia práctica, cada pozo es distinto, funciona de forma diferente, bajo los mismos principios, pero con variables que lo definen de manera particular; hablar de este tema involucra mucho más de lo que puede explicarse en un blog, por lo que cada etapa será tratada de manera específica en el futuro.

Si has leído este blog y estás preguntándote cómo realizar el mantenimiento adecuado a tu pozo, te invitamos a ponerte en contacto con nosotros para recibir el asesoramiento que necesitas.

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